Hay personas que pasan la vida buscando su vocación. Otras la encuentran cuando menos lo imaginan. A Fabián Noé Flores le ocurrió frente a un cielo proyectado, entre telescopios, preguntas infantiles y la inmensidad del universo.
Hace casi 12 años llegó al Museo Descubre con una formación completamente distinta a la actividad que hoy define su vida. Era nutriólogo de profesión y, como muchos jóvenes, buscaba una oportunidad laboral sin imaginar que ese espacio terminaría por cambiar su destino.
Lo que parecía un empleo temporal se convirtió en una pasión que lo llevó a descubrir una nueva forma de entender el mundo: la divulgación científica.
“Llegué al museo con una formación diferente, pero aquí descubrí algo que me apasiona profundamente: compartir el conocimiento y acercar la ciencia a las personas”, recuerda.Desde entonces, Fabián ha dedicado buena parte de su vida a mirar hacia el cielo, pero, sobre todo, a enseñar a otros a hacerlo. Su trabajo como planetarista, divulgador de las ciencias del espacio y educador ambiental lo ha convertido en uno de los rostros que acercan la astronomía a miles de niñas, niños, jóvenes y familias de Aguascalientes.
