Por más de 30 años, la familia Ávila ha encontrado en las abejas no solo una forma de vida, sino una pasión que ha pasado de generación en generación. Lo que comenzó como el sueño de un joven apicultor hoy es una empresa familiar que produce miel de alta calidad, certificada para su exportación a Estados Unidos.
La historia inició cuando Gilberto Ávila tenía apena 16 años. Con paciencia y dedicación aprendió a conocer el fascinante mundo de las abejas, a respetar sus ciclos y aprovechar de manera responsable los beneficios que ofrecen. Con el paso de los años, esa pasión se convirtió en su proyecto de vida.
Más tarde, su esposa Guadalupe Belmares se sumó a esta aventura y juntos formaron un equipo que, además de fortalecer su trabajo en la apicultura, transmitió a sus hijos el amor por el campo y el respeto por la naturaleza.
Hoy, Apiarios Ávila cuenta con 4 mil colmenas producción anual de 120 toneladas de miel, cifras que reflejan décadas de esfuerzo, constancia y trabajo familiar. Su éxito también demuestra la calidad de los productos apícolas que se elaboran en Aguascalientes.
“Desde siempre he visto el amor y la dedicación de mi papá por las abejas. Son animales preciosos que nos han dado muy buenas experiencias. A pesar de todas las dificultades que han existido durante estos 30 años, aquí sigue, porque ama lo que hace”, compartió Sofía Ávila, hija de Gilberto y Guadalupe.
