Todo comienza con un tablero de 64 casillas. A simple vista, el ajedrez parece solo un juego de estrategia, pero para miles de niñas, niños y jóvenes representa una oportunidad para desarrollar habilidades que los acompañarán durante toda su vida.
Con cada partida aprenden a concentrarse, analizar diferentes escenarios y tomar decisiones antes de mover una pieza. También fortalecen la memoria, ejercitan el pensamiento lógico y descubren que, en muchas ocasiones, la mejor respuesta no es actuar con rapidez, sino pensar con calma.
Pero los beneficios del ajedrez no terminan ahí. Esta disciplina también ayuda a formar el carácter. Enseña que cada reto tiene una solución, que los errores son una oportunidad para aprender y que el respeto por el adversario es tan importante como la victoria. La paciencia, la perseverancia y la disciplina son valores que se desarrollan en cada entrenamiento y que después se reflejan en la escuela, en casa y en la vida diaria.
Por ello, el Instituto del Deporte invita a las familias a acercar a sus hijas e hijos a esta disciplina, que además de ser considerada un deporte mental contribuye a su desarrollo integral y les brinda herramientas para enfrentar nuevos desafíos con confianza.
