A veces, probar algo nuevo puede llevarnos a descubrir habilidades que no sabíamos que teníamos. Así le ocurrió a Ángel Joshua Sánchez Romero, de 16 años, quien casi por casualidad se enteró de los cursos gratuitos de la Casa del Adolescente y encontró en las artes marciales mixtas una actividad que hoy le ayuda a mantenerse activo, desarrollar disciplina y manejar mejor sus emociones.
Un día cualquiera, Ángel acudió con su familia a la Casa del Adolescente del Sistema de Protección Integral de los Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes (Sipinna). El plan era solicitar un certificado médico, pero al llegar descubrió que había diversas actividades en las que podía participar durante el verano y decidió inscribirse en algo que nunca había practicado.
“Había varios interesantes, pero lo que me llamó más la atención es que había artes marciales mixtas. Era algo nuevo para mí que se alejaba del futbol, el basquetbol o el box; por eso, decidí inscribirme”, recuerda.
Lo que comenzó por curiosidad se convirtió en una actividad que ya practica por segundo verano consecutivo. Ángel asegura que, además de aprender las técnicas de esta disciplina, el ejercicio le ha ayudado a manejar mejor sus emociones y le ha enseñado la importancia de la constancia y el esfuerzo; ahora, quiere continuar entrenando e incluso contempla la idea de participar en competencias algún día.
